Día caluroso... nervios, ganas de echarse atrás y a la vez ganas de correr hacia el avión y por DIOS! que salga ya!!
Vuelo Alicante-Frankfurt Hahn con Ryanair, rezando para poder escuchar la melodía al aterrizaje que nos recuerda la puntualidad que ha tenido la compañía.
12:10 pm, cómo olvidarlo no hacía otra cosa que mirar el reloj para poder cruzar ya aquel arco detector que era mi primer paso a un año que sin duda iba a ser inolvidable.
Despedidas desde la lejanía, un brazo bien estirado, mi padre haciendo fotos desde fuera y yo atenta a mi equipaje y con una sonrisa que nadie podría haberme robado. Buscando un lugar donde coger conexión para pasar los pocos minutos que me quedaban, y comiendo (mas bien engullendo por la falta de tiempo) una ensalada del mcdonals.
Nos avisan ya de nuestra puerta, y puedo divisar una larga cola de cabelleras rubias... cómo no... todos aquellos alemanes abandonaban el cálido sol de nuestra costa para volver a sus grises cielos y fríos días. Debería de llevar una cara de paleta impresionante porque el único español que viajaba en aquel vuelo me reconoció y enseguida se ofreció a ayudarme con mi maleta y a sentarse a mi lado en el avión por si necesitaba algo.
Sentada en mi sitio, espero a que tras el despegue señalen con un PIPUM que ya puedes utilizar tus cascos de música y desabrocharte el cinturón. Suenan mil canciones en mis oídos, y siento nostalgia... un año... un año sin los míos, un año en un país que nunca he visitado... ¿qué pasaría?
Se escucharon mis plegarias, sonó la maravillosa melodía de llegada y por la ventanilla del avión podía observar la razón de que Benidorm esté "petado" de alemanes. Había pasado del sol mas radiante al gris triston de un día de otoño, típico domingo que no quieres salir de casa y que ni siquiera te cambias, andas por casa en pijama y te tumbas en el sofá, con un bol de palomitas de maíz para ver la estúpida pelicula de "Antena3" que, aun solo durando 1 hora y media ya se encargan ellos de que puedas estar toda la tarde ocupada viéndola.
Nada más llegar busco mis maletas y pregunto en mi "perfecto" (jajajajaja) inglés de donde sale el famoso bus que me llevara a la estación de tren.
-Tooodo recto y a mano izquierda.
Yo ya podia andar recto que se me hacia infinito con los dos muertos que llevaba por maleta. Pero el chico tenia razon, sin peeerdida. Y como bien sabemos todos, Murphy tuvo que actuar y se encargó de que acabase de salir el bus y tuviese que esperarme como 30 o 40 minutos al proximo que viniese. Estaba fuera con mis maletas, y comenzó a llover. En 5 segundos estaba chopadisima intentando mover mis maletas y viendo como escondían sus risitas los hombres de la taquilla.
Cuando por fin llegó el bus, creo que mi cara mostraba aun más que estaba megaperdida y otro chico español, casualidad de Alicante me ayudó, me explicó lo que tenia que hacer y me animó afirmándome que en Marburg pasaría el año de mi vida.
Y resumiendo este día porque llego tarde a clase:
Llamadas a Xavi y Jorge, a los que les agradezco mil millones que se pegaran la paliza de pillar un tren a Frankfurt para recogerme, que se equivocaran y llegásemos a Giesen, donde Jaime (vuelve pronto a salir de fiesta con nosotros) nos hizo el magnifico favor de llevarnos en su furgoneta a Marburg, cenar en Markplatz una cazuela típica de aquí, llegar muerta a la resi de Xavi e invadir su pobre habitación, caminar hasta FuchspaB donde nos esperaban: Rita, Pura, Adriana (la primera que conocí, que nos abrió la puerta muriéndose de risa) Marc, Nayade, Guadalupe, Sari, Emi y Felipe, y jugar a polis y cacos con estos desconocidos que pronto se convertirían en mi familia aquí :)
Cocina FuchspaB (ole yo)
PD: y si, escribo esto tras 2 meses de haberlo vivido... es lo que tiene no tener internet :)

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